Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 3, Número 28, Abril de 2004

Energía eléctrica: riesgo oculto

José Fabián Romo Zamudio

 

No todas las personas que están a punto de adquirir un equipo de cómputo para usarlo en la casa o la oficina se detienen a comprar también un elemento fundamental para el buen funcionamiento del sistema: una Unidad de Energía Ininterrumpible (UPS) o, al menos, un Regulador o Supresor de Picos.

¿Por qué se debe proteger el equipo de cómputo ante los picos de voltaje? Un pico de voltaje es el incremento en el potencial eléctrico, más allá del nivel para el que un aparato está diseñado. La causa más frecuente de este fenómeno son las tormentas eléctricas. Un rayo que impacte cerca de líneas de transmisión de energía puede inducir presiones de millones de voltios. En estas condiciones no se recomienda siquiera el uso de los protectores. La mejor opción entonces sería desconectar el equipo, a menos que el sitio en donde se esté usando la computadora posea otros medios de protección, como pararrayos, que desvían la electricidad estática hacia la tierra.

Otros orígenes de las variaciones de voltaje eléctrico son los aparatos de alto consumo eléctrico, como elevadores, aires acondicionados y refrigeradores. Estos elementos requieren de mucha energía para activar motores y compresores. Cuando inician su operación crean variaciones en el flujo eléctrico de la instalación local, que pueden no tener un efecto inmediato como sucede con las tormentas eléctricas, pero con el paso del tiempo van degradando la precisión de los componentes electrónicos que se localizan en las fuentes de poder de las computadoras. Las instalaciones defectuosas o improvisadas o, bien, problemas con infraestructura eléctrica del proveedor (por ejemplo, los transformadores de los postes o subterráneos), generan picos de voltaje.

Si revisamos las etiquetas en la parte posterior de casi cualquier dispositivo de cómputo, se encontrará que están diseñadas para operar con un máximo de 120 voltios, potencial eléctrico para uso doméstico que suministran los proveedores de energía en nuestro país. El supresor de picos es un aparato que desvía la electricidad que rebasa los 120 voltios hacia un cable a tierra. Esto es posible por medio de un Variador de Óxido de Metal (MOV), que consta de tres elementos: una pieza de óxido de metal en el centro que se une a la línea viva de voltaje y a la de tierra por medio de dos semiconductores, los cuales poseen una resistencia variable en función del voltaje, de tal forma que al haber un exceso de potencial la energía extra se desvía hacia el cable de tierra (de ahí el porqué la mayor parte de las clavijas de aparatos electrónicos constan de tres elementos: positivo, negativo y tierra).

Casi todos los supresores de picos operan como circuitos en paralelo: el voltaje en exceso se desvía de la ruta normal hacia otro circuito, regresando la linea viva a un voltaje adecuado sin interrumpir el suministro a los aparatos conectados. Pocos son los supresores que emplean circuitos en serie, esto es, reteniendo el exceso de energía. Tal es el caso de los supresores con capacitores, que se emplean en aquellos casos donde la instalación eléctrica local no posee conexión a tierra física o, bien, si se desea una respuesta más rápida ante las variaciones de corriente.

Capacitores y MOVs no son la única protección. Estos aparatos contienen un fusible, que no es otra cosa que un conductor de energía hasta cierto nivel. Si la corriente eléctrica se incrementa más allá del límite, el calor causado por la resistencia del fusible al paso de la corriente lo quema, cortando el circuito. Si el MOV o los capacitores no detienen el pico de voltaje, la corriente adicional fundirá el fusible, protegiendo al equipo conectado. Además, algunos protectores incluyen un sistema de regulación de la línea, filtrando posibles ruidos o interferencias generadas por otros aparatos.

Aun si el protector está instalado, y suministrando la energía necesaria a la computadora u otros dispositivos, no es garantía de que un pico de voltaje de otro origen no vaya a dañar los equipos. Las líneas telefónicas y de televisión por cable pueden inducir altos voltajes. Muchos protectores incluyen puertos para recibir el cable telefónico o de televisión y de ahí conectarlo hacia la computadora. Los daños generados por variación de voltaje en los servicios a los hogares u oficinas son igual o más peligrosos que los causados por una tormenta eléctrica. Si un módem ya no funciona bien, puede deberse a que la línea telefónica acarreó un pico de voltaje que dañó los circuitos, no necesariamente por un virus informático que eliminó algún archivo controlador.

Existen varios niveles de protectores de picos: desde los más baratos, con una cobertura mínima, hasta los grandes sistemas diseñados para áreas de cómputo más amplias. El nivel de protección lo determina el costo-beneficio de poder perder la información o los sistemas:

Básicos: hasta con seis salidas y que muchas veces se confunden con las barras o tiras de multicontactos. Mientras un multicontacto sin protección puede costar no más de 50 o 60 pesos, el que incluye la supresión de picos puede llegar a 200 o 300 pesos.

Intermedios: poseen un interruptor para cada contacto y una luz indicadora de que la protección está en funcionamiento. Su costo llega hasta los mil pesos.

Avanzados: de mayor tamaño y que pueden colocarse bajo la computadora o monitor así como en versiones verticales que sólo se acomodan en el piso. Suprimen picos y acondicionan la energía. Muchos de ellos tienen los puertos para conectar la línea telefónica o el cable coaxial de la televisión, protegiendo con ello tanto módems convencionales como los de ADSL y servicios de Internet por cable. Su costo oscila entre los 1,500 y 3,000 pesos.

Otros dispositivos más robustos para el suministro seguro de energía a la computadora son las Fuentes de Poder Ininterrumpible (UPS). Una UPS, además de regular la energía y suprimir los picos de voltaje, convierte el suministro de corriente alterna (AC) en corriente directa (DC) que se almacena en unas baterías. Si llega a haber una interrupción en el suministro externo de electricidad, la computadora seguirá operando mientras las baterías tengan energía y el proceso de conversión de corriente directa a alterna pueda efectuarse sin problema. Dado que el tiempo no es demasiado -y cada vez menor si varios aparatos están conectados a la UPS- debe guardarse la información que se esté procesando y apagar de forma normal el equipo a la brevedad. El proceso de conversión entre AC y DC reduce los picos y las interferencias en la línea. El costo de una UPS puede ser desde mil a decenas de miles de pesos, en función de la cantidad de equipos por proteger y la energía necesaria. A pesar de que la UPS cubre a la computadora de los picos de voltaje, esto no elimina el uso de un protector por separado, ya que la misma UPS se puede estar dañando por los picos de voltaje que entran a ella.

No todos los protectores de picos y UPS en el mercado son confiables. Muchos de estos aparatos ni siquiera ostentan una etiqueta que muestre las características de operación, y otros, aunque la tengan, no siempre son compatibles con los requisitos particulares de una instalación. Es importante asegurarse de que el protector o UPS está certificado por una entidad independiente. Un caso es la presencia del logo UL® (Underwriters Laboratories), entidad no lucrativa en los Estados Unidos que se dedica a certificar productos eléctricos y electrónicos. Los organismos equivalentes en México son la Asociación de Normalización y Certificación (ANCE©), Normalización y Certificación Electrónica (NYCE©) y la Secretaría de Economía, a través de la Norma Oficial Mexicana (NOM). De esta forma, por ejemplo, un protector de picos debe cumplir con las normas UL 1449 y NOM 934, que son los rendimientos mínimos para los supresores.

En dichas normas existen parámetros que deben satisfacer los supresores y UPS, entre otros:

Rango de supresión de voltaje transitorio: entre 330 y 400 voltios. A menor cantidad de voltios, mayor protección.

Disipación de sobretensión: expresado en joules. Indica qué tanta energía se puede absorber antes de que el protector falle. A mayor número, mejor protección. Se recomiendan niveles de 600 o más joules para una computadora personal.

Protección eléctrica: máximo consumo permitido en los contactos del protector. No debe ser inferior a los 1500 watts con un flujo de corriente de al menos 15 amperes.

No existe razón alguna para conectar un foco a un circuito regulado y protegido. Lo peor que puede pasar es que el foco se funda y habrá que cambiarlo por otro. Pero un daño a una computadora o a un aparato sofisticado, como los centros de entretenimiento, consolas de juego, televisiones, pantallas planas, y otros, puede costar casi tanto como reemplazarlo. Y si ello no es motivo suficiente para usar un protector en el caso de la computadora, el saber que en ocasiones es imposible recuperar la información que resguardaba el equipo dañado lo hace impostergable e ineludible.

Los equipos de antaño no eran tan delicados, pero la electrónica moderna exige suministrar el voltaje correcto y regulado. No sobra decir que la costumbre de eliminar "la tercera pata" de una clavija con línea a tierra o el uso de adaptadores, es garantía de nula protección por un supresor de picos o UPS.

Para mayor información:

http://www.nyce.org.mx/

http://www.ul.com/

http://www.ance.org.mx/

http://www.economia-noms.gob.mx

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